
Nació en San Antonio, Texas, USA el 17 de Marzo de 1944. En 1968 jugó brevemente con el Richmond de la liga Internacional y luego con el Shreveport de la liga de Texas, ambos equipos del sistema de granjas de los Bravos de Atlanta, con el segundo de ellos participó en 96 juegos, viajó al cajón de bateadores en 340 oportunidades, rodeó las bases hasta pisar el plato en anotación 49 veces, soltó 95 inatrapables, alcanzó 136 bases con sus estacazos, 15 de sus conexiones fueron dobles, 4 fueron triples, 6 se llevaron la cerca decretando cuadrangulares, trajo 57 compañeros hasta el plato, se estafó 12 almohadillas y todo eso lo redondeó con un promedio de bateo de .279.
Gaston había debutado en la liga venezolana en 1967, cuando fue contratado por los copetudos colorados larenses. Entonces venía de sus dos mejores actuaciones en las ligas menores del béisbol organizado estadounidense. En 1966 había destrozado la liga New York-Pennsylvania a batazo limpio jugando para el Batavia, allí apareció en 114 juegos, consumió 433 turnos al plato, recorrió 84 veces las bases hasta registrar carrera en la goma, despachó 143 incogibles, alcanzó 255 bases con sus batazos (líder), 18 veces sus tequichazos lo llevaron hasta la segunda base, otras cinco esas conexiones le sirvieron para estacionarse en la tercera almohadilla, largó 28 pelotas de circuito completo (líder), se trajo hasta el hogar 104 compañeros encontrados en el camino (líder), consiguió 8 bases en intento de robo, todo lo cual fue coronado con un promedio al bate de .330. Y en aquel 1967 había continuado su tórrido bateo en el Austin de la liga de Texas. Entonces jugó en 136 encuentros, consumió 505 visitas al plato, anotó 72 carreras, conectó 154 imparables, con sus batazos recorrió 220 bases, en 24 ocasiones sus conexiones fueron dobles, los triples fueron cosechados en media docena, puso la bola en órbita de jonrón 10 veces, remolcó 70 corredores hasta el plato, llegó a robarse 6 almohadillas, y su promedio de bateo fue de .305. Todo esto le valió un "cafecito" en el equipo grande de los Bravos y además la contratación para venir a jugar con los Cardenales en la 67-68.
No se sabe si fue que no se adaptaba a Barquisimeto, si sentía nostalgia, o si la liga le quedaba grande. El hecho es que Gaston solo jugó en 31 desafíos para el equipo de Lara, tomó 122 turnos al bate, anotó 10 carreras, bateó 31 incogibles, de los cuales 4 fueron dobles, solo pudo empujar 3 carreras, tomó 4 boletos, 24 ponches, se robó 4 bases, bateando apenas para .254. Todo esto llevó a la directiva cardenalicia a buscarle un sustituto.
Entonces se mandó aquella temporada monstruosa (68-69), en la que tuvo oportunidad de batear conexiones de todos los calibres, muchos de ellos ante los propios Cardenales de Lara. Jugó la totalidad de los 60 partidos de su equipo, 230 veces fue a las inmediaciones del plato para batear, anotó 36 carreras, hizó llorar la bola haciéndola caer en terrenos de nadie en 88 ocasiones, 14 de sus trancazos fueron dobles, en una sola oportunidad un estacazo le permitío llegar hasta la tercera base con triple, 11 veces sus batazos trascendieron las cercas de los jardines para llenar de júbilo a la fanaticada azul, se trajo hasta el plato a 64 compañeros, robó 4 bases, y alcanzó la astrónomica cifra de .383 de promedio al bate.
Esa campaña 68-69 fue tan grandiosa para Gaston que abundaron los encuentros donde el jardinero tejano decidió o ayudó a decidir con su bate y con su guante varias victorias para inflamar de viento las velas del barco.Una muestra de ello es aquel fin de semana " a lo Gaston" cuando el jardinero tejano se encargó de inspirar al Magallanes para vencer en menos de veinticuatro horas a Leones y Tiburones respectivamente en sendos extrainnings. El Sábado 07 de Diciembre ensartó a los melenudos con un dramático cuadrangular en el episodio décimo tercero ante Bob Lee para dejarlos en el terreno. El Domingo 08 de Diciembre Arponeó a los Tiburones con imparable al centro que remolcó a Dámaso Blanco y a Pat Kelly para dejar sobre el terreno al adversario en un estadio repleto de suspenso.
Gaston fue el Primer importado en ganar consecutivamente dos coronas de bateo . en la 69-68, ademas del promedio (.368), lidero en hits (88) bases alcanzadas (137) impulsadas (64) superando un record implantado 15 años antes. la temporada siguiente revalido el bateo (.360) seis años después vino con la guaira y no pudo evitar el titulo del Magallanes a pesar de sus lideratos en hits (15), jonrrones (3) y promedio (.600).
Gaston había debutado en la liga venezolana en 1967, cuando fue contratado por los copetudos colorados larenses. Entonces venía de sus dos mejores actuaciones en las ligas menores del béisbol organizado estadounidense. En 1966 había destrozado la liga New York-Pennsylvania a batazo limpio jugando para el Batavia, allí apareció en 114 juegos, consumió 433 turnos al plato, recorrió 84 veces las bases hasta registrar carrera en la goma, despachó 143 incogibles, alcanzó 255 bases con sus batazos (líder), 18 veces sus tequichazos lo llevaron hasta la segunda base, otras cinco esas conexiones le sirvieron para estacionarse en la tercera almohadilla, largó 28 pelotas de circuito completo (líder), se trajo hasta el hogar 104 compañeros encontrados en el camino (líder), consiguió 8 bases en intento de robo, todo lo cual fue coronado con un promedio al bate de .330. Y en aquel 1967 había continuado su tórrido bateo en el Austin de la liga de Texas. Entonces jugó en 136 encuentros, consumió 505 visitas al plato, anotó 72 carreras, conectó 154 imparables, con sus batazos recorrió 220 bases, en 24 ocasiones sus conexiones fueron dobles, los triples fueron cosechados en media docena, puso la bola en órbita de jonrón 10 veces, remolcó 70 corredores hasta el plato, llegó a robarse 6 almohadillas, y su promedio de bateo fue de .305. Todo esto le valió un "cafecito" en el equipo grande de los Bravos y además la contratación para venir a jugar con los Cardenales en la 67-68.
No se sabe si fue que no se adaptaba a Barquisimeto, si sentía nostalgia, o si la liga le quedaba grande. El hecho es que Gaston solo jugó en 31 desafíos para el equipo de Lara, tomó 122 turnos al bate, anotó 10 carreras, bateó 31 incogibles, de los cuales 4 fueron dobles, solo pudo empujar 3 carreras, tomó 4 boletos, 24 ponches, se robó 4 bases, bateando apenas para .254. Todo esto llevó a la directiva cardenalicia a buscarle un sustituto.
Entonces se mandó aquella temporada monstruosa (68-69), en la que tuvo oportunidad de batear conexiones de todos los calibres, muchos de ellos ante los propios Cardenales de Lara. Jugó la totalidad de los 60 partidos de su equipo, 230 veces fue a las inmediaciones del plato para batear, anotó 36 carreras, hizó llorar la bola haciéndola caer en terrenos de nadie en 88 ocasiones, 14 de sus trancazos fueron dobles, en una sola oportunidad un estacazo le permitío llegar hasta la tercera base con triple, 11 veces sus batazos trascendieron las cercas de los jardines para llenar de júbilo a la fanaticada azul, se trajo hasta el plato a 64 compañeros, robó 4 bases, y alcanzó la astrónomica cifra de .383 de promedio al bate.
Esa campaña 68-69 fue tan grandiosa para Gaston que abundaron los encuentros donde el jardinero tejano decidió o ayudó a decidir con su bate y con su guante varias victorias para inflamar de viento las velas del barco.Una muestra de ello es aquel fin de semana " a lo Gaston" cuando el jardinero tejano se encargó de inspirar al Magallanes para vencer en menos de veinticuatro horas a Leones y Tiburones respectivamente en sendos extrainnings. El Sábado 07 de Diciembre ensartó a los melenudos con un dramático cuadrangular en el episodio décimo tercero ante Bob Lee para dejarlos en el terreno. El Domingo 08 de Diciembre Arponeó a los Tiburones con imparable al centro que remolcó a Dámaso Blanco y a Pat Kelly para dejar sobre el terreno al adversario en un estadio repleto de suspenso.
Gaston fue el Primer importado en ganar consecutivamente dos coronas de bateo . en la 69-68, ademas del promedio (.368), lidero en hits (88) bases alcanzadas (137) impulsadas (64) superando un record implantado 15 años antes. la temporada siguiente revalido el bateo (.360) seis años después vino con la guaira y no pudo evitar el titulo del Magallanes a pesar de sus lideratos en hits (15), jonrrones (3) y promedio (.600).







